DONAIRE ENTRE LA SUERTE Y DESTELLOS DEL PASADO

Damian Ferrer
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Por Damián Ferrer

El pasado sábado el filipino Nonito “Flash” Donaire (40-5, 26 KOs), de apuntó un fulminante nocaut en el sexto asalto sobre el rival de último minuto, Stephon Young ( 18-2-3, 7 KOs).

Young fue el rival último momento, ya que hace apenas unos días antes de la pelea, el sudafricano Zolani Tete (28-3, 21 KOs), tuvo que retirarse de la prueba por una lesión de su hombro.

Aunque ya sus mejores años le pasaron por encima a Donaire, en sus últimos dos combates se le han visto destellos de lo que fue y por supuesto algo de suerte, Donaire pasó a la final de la “Serie Mundial” de las 118 libras. Ahí esperará al ganador del japonés Naoya Inoue y el boricua Manny Rodríguez.

¿Por qué suerte? Si la tuyo y la tiene que agradecer. En la primera ronda, le tocó enfrentar al campeón invicto de la AMB, Ryan Burnett y cuando apenas iban por el cuarto asalto, Burnett, quien era el favorito e iba liderando las tarteras, se lastimó la espalda y tuvo que retirarse del combate en camilla y por ende, perdiendo.

En la segunda ronda, tenia en afecta enfrentar al campeón de la FIB, Zolani Tete, que además de ir como favorito, era uno de los que se pensaba que podría ser un firme finalista, pero un par de días del combate ante Donaire, se lastimó un hombro que le impidió enfrentar a Donaire en la semifinal. Por ende, entro en sustitución de última hora, Young. Por eso Donaire, de un simple participante, paso a ser un finalista del torneo. ¿Sortudo no?

Otra cosa que a lo mejor le ha favorecido a Donaire es, que en el tiempo que estuvo en las 118 libras, se veía sólido, casi invencible. Pero entonces, decidió subir a 122 y 126 libras, donde a pesar de coronarse campeón, no duró mucho como tal y nunca lució al nivel que acostumbraba. Por eso se movió otra vez a las 118, ya que en nunca tuvo problemas de peso y logró una hazaña que hoy no recuerdo a otro peleador que lo haya hecho, bajar sus divisiones y coronarse nuevamente campeón. 

Eso si, algo que al parecer el filipino no ha perdido es su pegada. Ahora le espera el “Monstruo” Inoue o el “Sensacional” Rodríguez, ambos sucio difícil. Así que desde hoy que empiece a prender velas, a ver si otra vez la suerte lo acompaña y logre lo impensado, ganar la “Serie Mundial” de las 118 libras.

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