EL DAÑO IRREPARABLE QUE LE ESTÁN CAUSANDO LOS ORGANISMOS Y LAS COMISIONES AL BOXEO




Por: Carlos González / La Esquina Neutral

Salió a relucír en días pasados que Miguel Cotto estará peleando por el título vacante de la OMB ante el japonés Yoshihiro Kamegai. Primero, cuando esta pelea suceda, Cotto romperá una racha 21 meses de inactividad. Mientras Kamegai por su parte, cumplirá nueve meses de inactividad desde que noqueó al mexicano Jesús Soto Karass en septiembre del año pasado. A lo que voy con esto, es que Cotto viene de una larga inactividad y una derrota, y Kamegai de vencer a Soto Karas que era su segunda pelea en súper welter y ambos reciben la oportunidad de disputar un título mundial sin merecerla. Aparte, Kamegai en marzo del presente año no figuraba entre los primeros diez mejores clasificados por la OMB y misteriosamente en la última lista de rankings apareció en el encasillado 5.

Aquí la evidencia

Esto ha sido algo repetitivo en la carrera de Cotto, pues en el 2014 pudo retar a Sergio Martínez campeón de peso mediano en aquel tiempo, sin siquiera haber peleado en dicho peso y viniendo de dos derrotas en sus últimas tres peleas. Adivinen que es lo interesante de esto. ¡Acertaron! El CMB acomodó a Cotto misteriosamente entre los clasificados e hicieron a un lado al mexicano Marco Antonio Rubio, quien era el retador obligatorio a dicha corona.

Mauricio Sulaimán se ha dedicado a prostituír uno de los cinturones más importantes de boxeo. El título verde y oro de peso medio ha estado en manos de peleadores de la talla de: Carlos Monzón, Marvin Hagler, ‘Sugar’ Ray Leonard, Thomas Hearns, Roberto Durán, Bernard Hopkins, etc… Todos grandes nombres y pensar que hace unos años Sulaimán, en este caso José(padre de Mauricio), decidió crear el “título de diamante” como consolación a Martínez por despojarlo de su título sin ningún motivo, y practicamente regalarle a Chávez Jr la oportunidad títular sin enfrentar a Martínez.

No solo ha sido culpa del CMB la prostitución de este título, algunos boxeadores han tenido la culpa de esto. Por ejemplo, el kazajo Gennady Golovkin se ganó el derecho a ser el retador obligatorio (a su vez siendo campeón en otros organismos) derrotando a Rubio, quien había ganado el título interino, como premio de consolación, a la trastada que le hizo el CMB. Golovkin, quien se hacía llamar “el más evitado” aceptó un “step in a side” de 800,000 dólares, para que Cotto pudiera defender ante Canelo. Abel Sánchez decía a los medios que nadie quería enfrentarlos, pero el detalle del dinero que recibía para no ejercer su derecho a pelear por el título, nunca lo divulgó a los medios. Tanto fue así, que amenzaron con demandar a Cotto por revelar este trato, pues se supone fuera confidencial.



Recientemente, Saúl Álvarez hizo un movimiento el cual le apluado completamente en rechazar al CMB. Canelo rechazó pelear por un cinturón conmemorativo que en nada aportaba a su carrera, pues era un movimiento oportunista por parte del CMB para tener protagonismo en una pelea donde no tenían nada que ver. Sulaimán terminó donando el cinturón a un múseo por la negativa de Canelo. Canelo peleará con ‘GGG’ en septiembre y ha dejado claro que no disputará el título del CMB que posee Golovkin. Otra cosa que deja ver el oportunismo de Sulaimán, es que a fuerzas quiere que su título del CMB de peso medio se defienda a toda costa sin el retador (Canelo) querer disputarlo. Obviamente quiere cobrar el porcentaje que corresponde de la bolsa de Canelo. Aún así, no se soprendan que Golovkin defienda su título sin Canelo desearlo y cobren el “fee” de la bolsa de Golovkin.

En cuanto a las comisiones y la televisoras se les ve la costura a leguas. Aprobar peleas totalmente disparejas como Canelo vs. Khan o Golovkin vs Brook es un asco. Es un asco porque dejan a un lado la integridad física y salud de un boxeador, por darle prioridad a lo ecónomico. Así es, la comisiones que se supone que sean quienes velen por los boxeadores, son quienes se convierten en sus mayores enemigos, prácticamente. Vimos como tanto Brook como Khan fueron seriamente lesionado de esas peleas. Y esto son solo dos ejemplos en peleas de magnitud, pero pueden imaginar la cantidad de veces que esto sucede por todo el mundo y pasa por desapercibido.

Sin dudas, todo es un daño irreparable para este deporte ya que mientras más suceda y no levantemos la voz, se empezará a ver como si fuera algo normal. Y no, no es para nada normal todo lo que mencioné arriba. El lado económico no puede estar por encima de la salud de algún boxeador.