febrero 16, 2020

JASON SOSA FINALMENTE SE SIENTE COMO CAMPEON




Jason Sosa Pinto no proyecta la confianza y el aire jaquetón que transmiten muchos peleadores profesionales, en especial luego que ganan un título mundial. El peleador de padres boricuas y nacido en en Nueva Jersey se convirtió en el campeón mundial 55 en la historia de Puerto Rico el pasado 24 de junio en Pekín, China. Allí noqueó en 11 asaltos al hasta entones invicto campeón 130 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el dominicano Javier “El Abejón” Fortuna (29-1-1, 21 nocauts).

Pero incluso después de esa victoria, El Canito sigue siendo actuando con la misma humildad y afabilidad que son parte de su personalidad, y que esconden a un verdadero guerrero en el cuadrilátero.

Sosa (19-1-4, 15 nocauts) visitó la redacción de El Nuevo Día el pasado martes y habló sobre su infancia en Yabucoa, su vida en Nueva Jersey, sus comienzos en el boxeo y su futuro como campeón mundial.

Tus padres son puertorriqueños pero tú naciste en Nueva Jersey, ¿correcto?

La familia de mi mamá, los Pinto, son de Yabucoa, de Camino Nuevo. La familia de mi papá también es de Puerto Rico, pero no me acuerdo de donde. Yo nací en Camden, New Jersey. Pero me crié en Puerto Rico hasta los siete (años de edad). Mi hermanito pequeño nació aquí en Puerto Rico.

Te fuiste del país a una edad muy temprana. ¿Recuerdas algo de esos primeros años en la Isla?

De verdad que sí. Yo me recuerdo de todo. Fue una importante etapa en mi vida. Me acuerdo de todo de chiquito.

¿Cuándo empezaste en el boxeo?

Creo que tenía 20 años. Un día me levante con un sentimiento, unas ganas de ir al gimnasio (de boxeo). Fui y cuando me puse a boxear fue como una señal: esto es lo mío, mi futuro.

Eso es algo tardío para comenzar. A esa edad hay quienes ya son campeones mundiales. ¿Peleabas de pequeño o hacías otros deportes?

Yo de chiquito era travieso, un canito (sonríe). Peleaba de chiquito pero no es lo mismo. El boxeo es diferente. Yo jugaba football americano, porque desde chiquito yo alzaba pesas y estaba “cortao”. Era running back en la escuela. Pero en cuarto año me lastimé una rodilla, a los 18 años.



Solamente hice tres peleas aficionadas, y perdí dos. Después empecé a pelear profesional. Cuando tenía (récord de) 4-1-2, dejé mi primer gimnasio y me fui con “Chino” (el entrenador toabajeño Raúl Rivas) y mi vida cambio por completo. Antes de entrenar con Chino yo no tenía quien me ayudara.

Mi primera pelea perdida fue en un peso más alto (división welter, 17 libras por encima de su peso actual). Yo no entrené para esa pelea. Solo me preguntaron que si quería pelear y yo dije que sí. Por eso tienes que tener alguien que te lleve, porque todo boxeador, si le preguntas si quiere pelear, va a decir que sí.

¿Russell Peltz, el veterano promotor independiente del éste de Estados Unidos, guía tu carrera?

Yo estoy con Russell Peltz desde casi el principio de mi carrera, pero oficialmente firmé con él hace como año y medio. Él me ha ayudado mucho. Russell se pensaba retirar el año pasado, pero dice que me vio pelear y decidió seguir. Fue tremendo verlo en China cuando ganamos el título. Un viejito brincando de alegría.

La mayor parte de la gente te conoce por tu empate con Nicholas Walters. Muchos expertos opinaron que perdiste esa pelea, pero que mostraste potencial ante uno de los mejores peleadores de la actualidad.

Nosotros nos preparamos bien para esa pelea. Él (Walters) es largo y pega, le gusta ir para el frente. Pero nos sorprendió porque después de que sintió nuestra pegada cambio su estilo. Aprendí mucho de esa pelea. Y sigo aprendiendo en el boxeo.



Has peleado tres veces en Puerto Rico. ¿Que recuerdas de esos combates?

Me sentía bien orgulloso de pelear en Puerto Rico. La gente se porta muy bien contigo y el apoyo que le dan a los boxeadores es increíble. Uno se siente tan bien, como en ningún otro lugar.

¿Seguías a los púgiles boricuas cuando eras pequeño y mientras te desarrollabas como boxeador?

Yo conozco a Danny García (campeón mundial júnior welter y welter) desde temprano en mi carrera. Es bien buena gente y uno de esos que siempre viene a pelear. Y también tengo a otro boxeador que es como hermanito mío, que es Christopher (Díaz), el Pitufo. Lo sigo a él, como sigo a los otros de Puerto Rico.

Criándome no escuché mucho de los boxeadores puertorriqueños porque como no boxeaba. Pero los otros días fui a una actividad con muchos excampeones de Puerto Rico, que fue como un sueño hecho realidad. Estaba Benítez (Wifredo), “Cholo” Espada, Samuel Serrano, un montón más. Estuve con ellos como cinco horas y yo no me quería ir.

Las primeras semanas después de convertirme en campeón mundial no me había dado (el sentimiento de que era campeón). Pero creo que dar este viaje a Puerto Rico es lo que me ha hecho como comprenderlo. Estar en una actividad como esa, no sé como decirte, pero fue un sentimiento especial compartiendo con ellos. Ahora entiendo que soy campeón, uno de los buenos. Uno de ellos.

Estás en un peso donde hay varios peleadores puertorriqueños, como José Pedraza, Rocky Martínez. Félix Verdejo ha hablado sobre bajar a las 130 libras. También están boxeadores del calibre de Francisco “El Bandido” Vargas, Orlando Salido, Takashi Miura y Vasyl Lomachenko. ¿Te interesa pelear con alguno de ellos en específico?

Quiero pelear con los mejores, con los campeones. Eso yo se lo dejo a Russell Peltz que trabaja duro y siempre hace peleas bien buenas. Yo estoy “ready” para esos campeones. Ahora es tiempo de negociar, porque antes yo cogía peleas con bolsas que no eran justas porque yo quería pelear. Ya soy el campeón, el número uno. Ahora es a negociar por buenas bolsas.

Visitas Puerto Rico varias veces al año. ¿Qué te gusta hacer cuando vienes a la Isla?

Pues visitar a mi gente, conocer nuevas amistades, “janguear” con mi primo (José Jiménez). Estar con mi familia en el campo, ir a la playa. Sobretodo despejar la mente. Me gusta estar con mi gente aquí en Puerto Rico.

Por José Sánchez Fournier / El Nuevo Dia


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