LO POSITIVO DE LA DERROTA

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Por Damián Ferrer / La Esquina Neutral
Anoche, se enfrentaron en pelea de unificación de títulos, el cubano Erislandy Lara, hasta el momento campeón AMB de las 154 libras vs. Jarrett Hurd, campeón FIB del mismo peso. Algo bueno que suceda esto en el boxeo (unificación de títulos) porque es una manera de enfrentar los mejores de su peso. En los pasados días ha sucedido en varias ocasiones, vale recordar Joshua vs. Parker y ahora Lara vs. Hurd.

Luego de un combate muy entretenido y emotivo, Jarrett Hurd (22-0, 15 KOs), defendió su título versión FIB al derrotar por decisión dividida a Erislandy Lara (25-3-2, 14 KOs) y así añadir el título versión AMB a su cintura, mismo que poseía el cubano. Pero Lara, en esta derrota ganó más respeto que en la mayoría de sus victorias.

Si, si, si, sé que el boxeo es cuestión de gustos, estilos y percepción, pero hay algo incuestionable, a todos nos gustan que todo tipo de boxeador (sea técnico o fajador) se pare a pelear de vez en cuando. Eso es lo que disfruta la inmensa mayoría del fanático de este deporte. De hecho, de ahí vienen esos asaltos memorables y combates memorables. Como los tres asaltos de Tommy Hearns vs. Marvin Hagler, el décimo asalto entre Diego Corrales vs. José Luis Castillo o esas trilogías ente Marco Antonio Barreras vs. Érik Morales, Rafael Márquez vs. Israel Vázquez, Arturo Gatti vs. Mikey Ward, etc, etc.

Hasta hoy, Floyd Mayweather, nunca ha ganado ninguna “pelea del año”, ni recuerdo algún “asalto del año”. Pero si lo recordaremos como el mejor negociante y su virtuosa defensa. Ahora como peleador, ante los ojos de la mayoría del fanático, se quedará corto de respeto por no darnos una guerra épica o porque simplemente no le vimos ser castigado como suele ocurrir en esas guerras que nunca olvidamos.

En cuanto a Lara, ayer perdiendo, se ganó el respeto de muchos seguidores y de “haters”. Simplemente por fajarse a palos, frente a un peleador que lo superaba en altura, fuerza y juventud. Yo pienso que el estilo de contaste presión, alcance de brazos y certeza en los golpes a mediana distancia, hicieron que Lara peleara así en contra de su voluntad y no por “hacerle” la pelea fácil a Hurd, como increíblemente he leído. O sea, según la lógica de algunos es que, básicamente Lara era del equipo de Hurd, cosa que jamás comprenderé. Obviamente no había nadie que quisiera llevarse esa victoria más que el propio Lara.

Lara demostró que también sabe recibir “metralla” y seguir pa’ encima. Demostró que a pesar de ser un peleador elusivo, tiene los suficientes “cojones” para pararse a intercambiar golpes con peleador que físicamente le lleva la ventaja en todo. Dejó claro que su estilo no es por ser un cobarde, sino que ese es el estilo que le funciona para implantarlo ante sus rivales. Eso de que el boxeo es “dar y que no te den” es como decir que el baloncesto es encestar bolas sin que te las encesten, porque en ambos deportes te darán y encestarán puntos. El boxeo es implantar tu estilo de pelea, sobre el estilo de tu rival. Si solo ganaran los “estilistas del dar y que no te den”, entones, ¿cómo ganaron tantos combates esos Julios César Chávez, Mikes Tyson, Robertos Duran y Titos Trinidad de la vida? Que su estilo eran más un “dame que yo te daré más duro” que cualquier intento ultra defensivo de combate.

Es una pena que Lara se ganará fanáticos en este combate en la recta final de su carrera, porque ahora es cuando muchos quisieran verlo pelear más a menudo y será cuando seguramente lo trataran de usar como escalón de algún joven peleador. A sus 35 años, Lara, corrigió un poco de lo que se le criticó por años, ganándose el respeto hasta de sus detractores. Pena que el padre tiempo ya le tocó las puertas.

Leave a Comment

Your email address will not be published.