OTRA “ALTERNATIVA” PARA MANNY PACQUIAO

 

Por Frankie Piñero / La Esquina Neutral

En los últimos días ha sonado mucho la posible realización de un combate entre el campeón en seis divisiones, el filipino Manny “Pacman” Paquiao (59-7-2, 38 KO’s) y el recién coronado welter AMB regular, el argentino Lucas “La Maquima” Matthysse  (39-4, 36 KO’s).

No bien se estaba comentando sobre dicho combate cuando de inmediato surge la posibilidad de que Pacquiao enfrente a Mike “Mike High” Alvarado (38-4, 26 KO’s), en el mismo cartel que protagonizarán el campeón mundial welter OMB, el australiano Jeff Horn (17-0-1, 11 KO’s) el invicto campeón en dos divisiones Terence “Bud” Crawford  (32-0, 23 KO’s) y posiblemente por ESPN PPV el 14 de abril en el Madison Square Garden en Nueva York.

En mi opinión esa cartelera por PPV será un fracaso total.  No creo que el promotor Bob Arum, quién es un negociante con toda la extensión de la palabra, se arriesgue a esa barbaridad, a menos que el PPV tenga un costo de $9.95 y aún así el fanático lo pensaría para comprarlo. O por otro lado está el PPV Internacional que son a bajos costos y los eufóricos fanáticos australianos paguen en el mismo.

De finiquitarse ese combate todo apunta a que Arum ya está encaminado a lo que hace mucho tiempo está buscando, cuadrar un combate entre la estrella en descenso Pacquiao y la estrella en ascenso Crawford de ambos salir airosos de sus compromisos.

Dichos combates son una ecuación fácil.  Alvarado no es ni competencia, sus últimas tres actuaciones han sido opacas frente a rivales de malísima calidad.  Y Horn es un campeón mundial como Primo Carnera de los años 30, puestecito ahí para acomodarselo a alguien con buena estampa. Aunque considero a Carnera mejor que Horn, ya pueden imaginar la mala percepción que tengo del australiano.

Para mí gusto, sería mucho mejor un combate entre Pacquiao-Matthysse, pero el factor promotora fastidia mucho, pues el argentino está bajo el ala de Golden Boy Promotions.  Por lo tanto sería mucho mejor para Arum cuadrar los combates mencionados, se lleva todo el pastel para luego comerse uno más grande, todo esto para el solito.

Lo triste del caso es que de concretarse el combate Pacquiao-Alvarado, los fanáticos de hueso colorado nos quedaremos con las ganas de observar a Pacquiao frente a buen rival y al fanático casual le venderán al Alvarado de hace cinco años atrás, y estos con mucha felicidad comprarán el cuento.