PROHIBIDO RAJARSE

En el boxeo existen dos tipos de peleadores, el que tiene corazón y el que no lo tiene. Ese sentiemiento tan importante para este deporte tan pasional, tan duro y tan injusto por momentos, hace que llegue a mi cabeza la pregunta; ¿Esta permitido “rajarse” en el boxeo?

La respuesta más lógica tal vez debería ser que si, todo boxeador tiene ese derecho a no continuar, a decir “no más”, a decir no puedo, a darse por vencido. Pero en un deporte tan celoso y de las dimensiones del boxeo, ese derecho a no seguir toma matices muy diferentes a los esperados o establecidos en la sociedad.

Como olvidar el tan famoso “no más” de Roberto Durán, que lo ha perseguido durante toda su vida, aquel ya no quiero de Julio Cesar Chavez ante Óscar de la Hoya, o ultimamente todos los rivales de Vasyl Lomachenko, en especial el cubano Guillermo Rigondeaux y su pauperrima decisión de no continuar sin un aparente motivo de peso para abandonar.

La frustracion podria ser el motivo mas visible para tomar esa decisión tan dificil, o tal vez una quijada rota como Victor Ortiz, o hasta una oportunidad para no arruinar la carrera como boxeador pueden influir en todo momento arriba del ring. Pero no, nada de eso vale en el boxeo, nada de eso importa cuando de subir al ring a arriesgar la vida se trata.

En el boxeo debes continuar hasta claudicar, en el boxeo te tienes que mantener de pie y seguir hasta terminar con la mano en alto o noqueado en la lona, en el boxeo debe haber puros Orlandos Salidos y Juan Manuel Marquez, que se levanten de la lona a ganar sus peleas y que el rendirse no figure en lo más mínimo de su existencia y sea una palabra inexistente para todo aquel que se calcé unos guantes.

El boxeo no te lo perdonará, la sombra de aquel abandono te seguirá por siempre y te hará un frágil oponente para futuras contiendas. En este deporte NO, lo dioses del arte de fistiana te condenaran a ser un “Marrueco” como dicen los puertorriqueños.

En el boxeo NO, no se puede decir “No más” en el boxeo esta “PROHIBIDO RAJARSE”. Es la regla NO escrita en el deporte de las narices chatas.

Por Óscar Inzunza Montoya / La Esquina Neutral