ROACH CREE QUE A COTTO LE QUEDA MUCHA CARRERA

Durante las pasadas dos décadas, el boxeo experimentó una generosa dosis de talento en las divisiones intermedias. La génesis de esta generación de estrellas fue alrededor de 1993, cuando hizo su inicio profesional el mexicano Juan Manuel Márquez. Un año después, arrancó la carrera de Antonio Margarito. En 1995, debutó pesando 98 libras quien luego se convertiría en campeón mundial peso júnior mediano (154 libras): el filipino Manny Pacquiao.
La clase olímpica de Atlanta 1996 fue encabezada por Floyd Mayweather Jr., quien en 2015 vencería a Pacquiao en la pelea más monetaria de todos los tiempos. A este lo siguieron figuras como Ricky Hatton y Sergio Martínez (1997). Extraoficialmente, esa generación boxística cerró el 23 de febrero de 2001 con el debut de Miguel Ángel Cotto Vázquez.

Este grupo de peleadores se montó en la ola creada por megaestrellas del sistema de transmisión “pague para ver” como Oscar De La Hoya y el boricua Félix Trinidad. Aprovecharon ese impulso, enfrentándose entre sí y protagonizando clásicas y sangrientas batallas.
Pacquiao-Cotto, los cuatro duelos entre el filipino y su némesis Márquez, el dúo de combates entre el cagüeño y Margarito, así como los choques de Mayweather con Cotto, Márquez y Hatton fueron verdaderos megaeventos que paralizaron la industria, crearon leyendas y le dieron grandes recuerdos a la fanaticada.
Pero fueron guerras de desgaste, que dejaron su marca en el el físico y la salud de los gladiadores. Hoy día, Margarito está intentando un retorno y lució vulnerable en sus últimos dos combates. Pacquiao tiene en agenda una revancha con el australiano Jeff Horn y su equipo le ha recomendado el retiro tras ese duelo. En los pasados días, anunciaron su retiro Márquez y Bradley, uniéndose a los ya retirados Martínez y Hatton.
En dos sábados, Mayweather Jr. pondrá en pausa su retiro para medirse al bicampeón de artes marciales mixtas Conor McGregor, un debutante en el boxeo profesional. La cartelera luce más como un espectáculo circense que como una megapelea de boxeo.
Esa misma noche, en Los Ángeles, Cotto Vázquez retornará al ring tras dos años de inactividad. Enfrentará al nipón Yoshihiro Kamegai, por el título 154 libras de la Organización Mundial de Boxeo.
Curiosamente, el boricua, campeón mundial de cuatro divisiones, protagonizó algunas de las batallas más violentas del grupo. Pero en sus pasados tres combates, ha lucido renovado y ha dado pocas señales de que sus herramientas hayan perdido filo.
¿Cómo Cotto ha podido mantener su nivel luego de sangrientos nocauts ante Margarito y Pacquiao, su emocionante derrota por decisión ante Mayweather y su sorpresivo revés ante Austin Trout?
Su actual entrenador, Freddie Roach, ofreció una interesante perspectiva.

“La cosa con Cotto fue algo diferente, porque me parece que estaba sobreentrenando en un momento de su carrera antes de venir a entrenar con nosotros. Tuvimos que bajarle un poco la carga”, dijo Roach en una conversación telefónica reciente con El Nuevo Día. “Pacquiao, casualmente, se encuentra en esa misma situación ahora. Pienso que quizás entrenó demasiado para la pelea con Horn. Me gustaría bajarle la intensidad, pero él es de esos tipos que nunca quiere bajar la intensidad”. Roach dijo ver similitudes entre Cotto y el panameño Roberto ‘Manos de Piedra’ Durán, considerado por muchos como el mejor peleador latinoamericano de la historia, y quien pudo pelar a un alto nivel hasta bastante entrado en edad.

La comparación luce acertada, en especial cuando se considera que Cotto, quien usualmente luce distante del público y hasta de otros peleadores, siempre ha sido muy afectivo y amistoso con Manos de Piedra cuando se encuentran en en eventos boxísticos. “Durán fue un gran peso ligero pero subió y hasta ganó un título en 160 (libras) si no me equivoco, como Cotto. No encuentras tipos como esos muy a menudo”, aseveró Roach, quien agregó a Mayweather y a Pacquiao a la comparación “Son gente especial. No han durado tanto en el boxeo por casualidad. Mayweather, Pacquiao y Cotto todavía pueden pelear con un alto nivel de competencia. Quizás no a su mejor nivel, pero los tres son tan buenos peleadores que incluso peleando algo por debajo de su máxima capacidad, todavía siguen siendo púgiles de primer nivel”.
¿Pelear por necesidad o pelear por pasión?

“Cotto de verdad que se está disfrutando entrenar en este periodo de su carrera”, sostuvo Roach. “Hoy mismo (el jueves) hicimos ocho asaltos de guanteletas y me dejó un poco molido. Supongo que es parte de mi trabajo. Pero cuando mete esos golpe al cuerpo veo que los está colocando bien, con técnica perfecta”. Mientras, Roach entiende que a los 36 años, Cotto se está gozando lo que ha dicho será su último año como boxeador profesional, aclaró que el caso de Pacquiao -de 38 años de edad- es distinto. La superestrella filipina es senador en su país y está muy involucrado en la política, al grado que parece ser su principal pasión al momento.

“Me gustaría ver a Manny retirarse después de la revancha con Horn. Pero yo no tengo control sobre eso. Solo pienso que es muy difícil a esa edad subirse al ring y enfrentar a Terence Crawford y a jóvenes talentosos como ese”, opinó el técnico. “Manny cambió su estilo de vida cuando fueron pasando los años. También perdió un poco de ese instinto rematador, me parece. Pero mejoró su lado técnico a la vez. Por eso me gustaría verlo pelear de nuevo con Horn y retirarse”, agregó. “Pero él quiere ser presidente (de Filipinas) y las elecciones son en cuatro años. Así que quizás necesitará seguir boxeando para mantener su nivel de popularidad”.

“De Miguel retirarse a final de año, me pregunto si permanecerá retirado. Yo creo que va a noquear a Kamegai porque es un rival muy agresivo y creo se va a encontrar una buena mano de Miguel entrando en algún momento de la pelea”, vaticinó Roach. “Si eso sucede, están mencionando a Gennady Golovkin como la siguiente pelea”.
“Si Golovkin le gana a Canelo (Saúl Álvarez, su rival del próximo 16 de septiembre) y entonces Cotto lo enfrenta, creo que sería una gran pelea, de nivel histórico. Y si gana esa, va a querer más, pienso. Pero primero hay que ver con Kamegai”, terminó diciendo Roach.

Fuente: El Nuevo Día