A UNA GRAN VICTORIA PARA EL ESTRELLATO

Por Damián Ferrer / La Esquina Neutral
Talento de sobra, pegada, juventud, buen manejo, buen récord, victorias impresionantes y ha noqueado a sus últimos 10 rivales en línea, incluyendo a tres ex campeones mundiales. Entonces, ¿qué le falta a Errol Spence Jr. para el estrellato? Una victoria ante un gran nombre de estos tiempos. Si, se sabe que Kell Brook es un peleadorazo, pero no goza del reconocimiento en América, por lo tanto solo saben de él los fanáticos “hardcore” del boxeo. Cuando uno transciende en el boxeo y haces que te quieran ver, debes ganarle a algún boxeador que al menos fuera de los “hardcore” del boxeo, lo reconozcan.

Hay muchos ejemplos y les daré varios. Floyd Mayweather, venció a Diego Corrales de manera súper convincente. Eso convenció a los que siguen el boxeo de que él era real, pero no fue más allá. Cuando le abrió los ojos al “fan ocasional”, fue cuando derrotó tan fácil y contundentemente a Arturo Gatti (su primer combate estelar en un PPV). Para los seguidores, sabíamos que sería una victoria segura para Mayweather, pero recuerdo que un amigo mío (ocasional del boxeo), me dejo “es imposible que Gatti pierda, él nunca se quita y lo he visto pelear to’ lleno de sangre y jamás echó para atrás hasta ganar”. La paradoja de lo que dijo es, que no sólo Mayweather derrotó a Gatti, si no que este se rajó.

De ahí en adelante, Mayweather es historia y continuó buscando nombres prominentes (De La Hoya, Judah, Marquez, Cotto, Canelo, Pacquiao y hasta McGregor), porque a la mayoría de estos, gran sector del deporte en general lo conocían y con enfrentarlos el que no conociera a Floyd o dudara de su capacidad para vencerlos, era convencido. Además de ese ejemplo, ha muchos…así como lo fueron Marco Antonio Barrera, Erik Morales para Manny Pacquiao, Zab Judah y Shane Mosley para Miguel Cotto, Wilfred Benítez y Roberto Duran para Ray Leonard y más reciente, Shawn Porter y Danny García para Keith Thurman.

Este último, Thurman, no está al nivel aún de popularidad de ninguno de los antes mencionados como ejemplo, pero si ya su nombre suena bastante y ya muchos “casuales” saben que él es el mejor o de los mejores en su peso. Por eso, en estos momentos, Thurman sería un oponente ideal para que Spence Jr., llegará al estrellato de inmediato. Además sería una pelea de unificación (Thurman posee los títulos AMB y CMB, mientras que Spence Jr. tiene el de FIB) y ambos son invictos con gran poder en sus manos, que sería un atractivo extra para el combate.

Pero Thurman anunció que este año 2018, es posible que no enfrente a Spence Jr., alegando que será uno para recuperar la lesión que lo mantuvo fuera del ring, poco más de un año. En otras palabras, no esperen una pelea fuerte este año para Thurman, a menos que sea un Pacquiao o un Mayweather si le dan esos arrebatos del volver, ya que estos combares le representarían mucho dinero al doble campeón mundial.

A Spence le quedarían nombres como el de Manny Pacquiao o Terence Crawford para ese súper estrellato en un solo combate, o seguir subiendo escalones con peleadores de renombre como Danny García, Shawn Porter, Lucas Matthysse, Jessie Vargas o un Sadam Ali si decide volver a las 147 libras. Con una victoria contundente ante alguno esos últimos cuatro peleadores, más personas seguirán sabiendo de él y más cerca estaría de ser un atractivo en PPV, que a eso es que todos aspiran.

Con la victoria de la semana pasada ante el ex campeón Lamont Peterson, demostró que el interés en ver pelear a Spence Jr., está subiendo de una manera genérica. La audiencia cuando conquistó el título en su combate ante Brook, fue de unos 300,000 hogares, mientras que con Peterson, subió al 100% el interés de verlo y llegó a los 600,000 hogares, a pesar que en el papel era una pelea menos pareja. En resumen, Errol Spence Jr., está destinado al estrellato, solo que con una victoria ante un gran nombre, le adelantará el camino.