UNA TARDE ENTRE CAMPEONES PUERTORRIQUEÑOS

Damian Ferrer
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Por Damián Ferrer

Era una linda tarde de verano, un fin de semana de junio. Un día hermoso, soleado y yo, ya había hecho los quehaceres de mi casa, por lo cual, no tenía nada en agenda. Cuando de repente me textea el amigo más famoso que tengo, Miguel Cotto. Y para mi sorpresa, era para invitarme a un BBQ en casa de Félix “Tito” Trinidad, que junto a otros grandes boxeadores de Puerto Rico, celebrarían su exaltación al Salón De La Fama. Eso si es un amigo (Cotto), él sabe cuanto amo el boxeo, la comida y el “cacheteo” ¿como no pensar en su amigucho Damián? Fui de espectador 100%, pero con toda la intención de absorber todo lo que se hable allí, para el deleite de ustedes y contarles todo. 

 Llegamos a Montehiedra a eso de las 2:00pm, y para ironías de la vida, al primero que veo de espaldas es a Iván Calderón, contándole a todos (mofándose a si mismo), que él pegaba más fuerte que Wilfredo Gómez. De fondo vi a “Tito” Trinidad (que me saludo con la mirada mientras hablabla), diciendo que él es el único boxeador en la historia que unificó títulos, en los tres pesos que se hizo campeón, pero Calderón le dijo, “De La Hoya unificó en cuatro pesos” y “Tito” le ripostó: “Si yo llegaba a ser campeón en seis divisiones como él, unificaba seis veces”, lo que provocó la carcajadas de todos.

Entonces Wilfredo Gómez grita, “Yo hice 17 defensas en 122 libras y todas por las gané por nocaut, además jamás perdí en ese peso”. Entonces “Tito” lo mira con cara de confundido y le contesta “Yo hice 15 defensas en las 147 libras, no fueron todas por nocaut, pero tampoco perdí en ese peso ni en 154 libras”. Y de la nada Cotto dice con su voz pausada “Yo tampoco perdí en 140 libras, y si no llega a ser por Paul Malignaggi, los noqueaba a todos en ese peso”.

De repente exclama Wilfred Benítez, quien estaba sentado en un sofá con una lata de Coco Rico, “Ustedes están hablando de récords, pues les diré uno que nadie podrá romper, haganse campeón a los 17 años y hablamos”. Todos miran hacia allá y le dan la aprobación, pero al parecer, no le dio a Benítez con eso, y los remató diciéndoles, “Soy el primer latino en la historia en ser campeón mundial en tres divisiones y ganar 1 millón de dólares en una pelea”. De repente, sale una voz muy peculiar desde el fondo del pasillo, donde se ubica la entrada de la casa, que dice “Y yo fui el primer latino en ganar tres divisiones de manera invicta”, todos rieron al darse cuenta que Héctor “Macho” Camacho había llegado al “party”. 

Edwin “Chapo” Rosario, fue el primero que se levanto de la silla a saludarlo y después de abrazar a Camacho le dijo, “Estás seguro que lograste esa hazaña invicto. ¿Aún crees que me ganaste? y Camacho le respondió con un energético, “Segudoooo”. A lo que el Chapo le contestó “Si aún crees que me ganaste, entonces, ¿por qué no me diste la revancha?”, y Camacho le responde, “Porque quería ser de los pocos boricuas que se retiran sin ser noqueados”, y después de la risa de todos, Rafael Del Valle le dice a Camacho, “Que bueno que dices ‘de los pocos boricuas que no fue noqueado’, ¿verdad Cheito Ruiz?” Y este afirmó con la cabeza, mientras jugaba billar con Carlos Ortíz, quien dijo, “Ya que están en esas, diciendo récords de la historia, pregunten por ahí quien es el único campeón que primero ganó un título mundial en 140 libras y después bajo a 135 y se coronó también. 

Después de unos segundos de silencio, Cotto, que ya se sentía más suelto les dice, “Yo tengo la rachas más larga para un boricua de peleas por título mundial”, y Gómez le ripostó “Y yo de nocauts”. Y salió de la nada, Daniel “La Cobra” Jiménez diciendo, “Gómez, tendrás la racha de nocauts más larga, pero yo propiné el nocaut más rápido en la historia del boxeo. ¿Quién pega más?” Y Gómez que no se le queda callado ni al Papa le dice, “Esas cosas se saben dentro del ring, búscate los guantes, quiero Cleto Reyes de 8 onzas”, y segundos después se confundían en un abrazo mientras reían. 

Es ese momento, Carlos Ortiz, quien se acababa de ‘escrachar” en su juego de billar ante Ruiz dice “¿Quien creen ustedes que es el boricua que derrotó a más peleadores del Salón De La Fama? ¿No saben? Pues deben preguntar y cuando le contesten, pregunten si ese mismo boxeador es el boricua que más defensas ha hecho como campeón indiscutido (ser el único campeón o tener todos los títulos del mismo peso), y si también es el único boxeador de la historia que derrotó a cuatro ‘Salones de la Fama’ en un lapso de 10 meses”. Todos enmudecieron. 

En ese momento “Tito” le dice a Cotto, “Oye Miguel, hoy celebramos por partida doble, mi exaltación al Salón De La Fama y tu gran triunfo ante Sergio “Maravilla” Martínez, que te convirtió en el primer boricua en ganar cuatro divisiones…de cora’ te felicito, eres un gran campeón, este yo, este yo, este yo, no creía que ibas a noquear, pero si que ibas a ganar. Pero no te perdono que nos hayas pasado a Benítez, Gómez, Vázquez y a mí con eso de ser el primer boricua en lograrlo”. Dijo entre risas, a lo que Cotto le responde, “Me agrada ser el primer boricua en lograrlo, pero no lo celebro, más disfrute cuando leí en ‘La Esquina Neutral’ que me convertí en el primer boxeador en la historia, que ha ganado títulos en cuatro divisiones o más, todos por nocaut”. A lo que Wilfredo Vázquez respondió, “Yo hice lo mismo, los noqueé a todos, pero en las tres divisiones que conquisté. Ah, y a dos de ellos en el patio de su casa, aunque aun no me han exaltado al Salón De La Fama, no pierdo la Fe”. Al lado de Vázquez, estaba su hijo, Wilfredo Vázquez Jr., que le dice, “Papi tranquilo, fuiste un duro, llegará el día que te exaltarán. Además somos los primeros, padre e hijo, que se coronan campeón en Puerto Rico y los cuartos que lo logran en la historia. Yo creo que soy el primer campeón mundial en la historia, en hacerse coronarse sin nunca haber peleado en amateur. Pues te diré algo “Papito”, no lo eres, a menos que te hayas hecho campeón antes de mí”, le riposta Mark Medal en su español medio “engringuesido”.

En una esquina de la terraza estaba Pedro Montañez y le dice a Vázquez padre, “Fíjate, yo no gané tres divisiones, es más, yo jamás gané un título mundial, pero tengo el privilegio de estar en el Salón De La Fama, imagino que tomaron en consideración, que en aquellos tiempo solo había un título, que para nosotros los latinos era bien cuesta arriba pelear por un mundial, que derroté a campeones en peleas fuera de título y a varios peleadores que hoy están en el Salón De La Fama”. Al lado de él estaba José Basora, que ni los mismos campeones sabían quien era, de hecho, “Tito” pensó que entro colao’ a su casa como yo lo hice. Pero se dio a conocer de la mejor manera diciendo, “Pues si hablan sobre boricuas que obtuvieron victorias sobre campeones y sobre ‘Salones de la Fama’, sin nunca haber sido campeón, pues alguien deberá mencionarme. Ya que nadie lo ha hecho, lo haré. 

Yo jamás fui campeón, pero alguna vez peleé con el que todos los expertos dicen que es el mejor libra por libra de todos los tiempos, Sugar Ray Robinson, y empaté con él. Además derroté a su ‘archi-rival’, Jake LaMotta, otro “Salón de la Fama”. Vencí a Fritzie Zivic (Salón de la Fama) y también a Holman Williams (otro Salón de la Fama). No exijo ser ‘Salón De La Fama’, solo me conformo con que alguien en mi Puerto Rico recuerde mis hazañas”. Después de eso, todos quedaron asombrados, ya que cada uno creía conocer a todos los grandes boxeadores que ha dado la isla, pero ninguno había escuchado de ese gran “campeón sin corona” José Basora. Para mi desgracia, cayo la noche, y junto a ésta, tuvieron que marcharse cada uno de los invitados. Partieron juntos al firmamento, que es donde descansan todas las estrellas. 

Esta fábula la creé para aquel fanático que se pelea y discute por quien fue el mejor boxeador en la historia de Puerto Rico. Las listas de esta índole siempre serán inevitables, pero no hay que pelearse. Cuando nos adentramos a cada carrera individualmente, nos damos cuenta que cada campeón boricua tiene su aporte, que cada uno brilla por luz propia, en ese cielo llamado Borinquén.

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